Desde la lógica de la obediencia (liderazgo autoritario) hacia la lógica de la responsabilidad (liderazgo con autoridad)

El objetivo de esta columna es exponer qué es un liderazgo empresarial con autoridad responsable y algunos principios de acción propios de un directivo o de un líder empresarial que obra desde un ejercicio del poder como autoridad responsable y no como coacción y obediencia administrativa.

La importancia de configurar una nueva cultura empresarial implica necesariamente también, una innovación en las formas de ejercer el poder en la empresa, por tanto, el objetivo de esta columna será presentar en qué consiste un liderazgo con “autoridad”, frente al tradicional líder “autoritario” y al líder laissez-faire. O de otro modo, nuestro objetivo será esbozar los elementos que configuran en la empresa un liderazgo y una autoridad cimentados en la cultura de la responsabilidad y no en la cultura autoritaria de la obediencia.

Según Adela Cortina (31998) el término autoridad tiene una raíz latina augeo y aupar, es decir, que la autoridad se recibe cuando los otros me la otorgan, desde esta perspectiva “un directivo tiene autoridad cuando es aupado, es elevado por aquellos a quienes dirige” . El criterio inequívoco para saber si se tiene o no autoridad tiene que ver con el otorgamiento, con el merecimiento y la investidura de los otros. Autoridad es por tanto, capacidad y competencia para recibir esa investidura, la cual no puede ser impuesta. Autoridad recibe quien tiene sentido de alteridad, es decir, dialoga, colabora, empatiza y sirve a los otros. A partir de estas consideraciones, es posible afirmar que un directivo con autoridad es aquel que practica la lógica de la responsabilidad y sus estándares de gestión se miden por su capacidad de asignar y distribuir responsabilidades al interior de la empresa.

 Ahora bien, el criterio para tal asignación y distribución de responsabilidades está siempre dado al interior de un proyecto de desarrollo integral de la empresa y no por el capricho autoritario del directivo. Por tanto, si tal proyecto no existe, y si existiendo no se utiliza para un efectivo ejercicio de la autoridad en la empresa, entonces, lo más probable es que nos encontremos con empresas cuyos liderazgos y distribución de roles y tareas estén bajo la cultura autoritaria de la obediencia. O de otro modo, la empresa estará dirigida por líderes autoritarios que no saben dar razones de sus decisiones, es decir, no saben o no tienen las competencias para integrar sistemática y
dialógicamente: liderazgo directivo y proyecto de empresa.

Queremos insistir sobre esta importante cuestión, porque se trata de que la empresa y el liderazgo empresarial deben ser capaces de superar la lógica del mero poder y de la administración. Es decir, no basta con ser dueño del capital de la empresa o ocupar un alto cargo directivo en ella para tomar decisiones y asignar roles y funciones.

El directivo o líder empresarial debe estar capacitado para ello, ejerciendo autoridad y asignando responsabilidades racionalmente fundadas, es decir, a las personas adecuadas con objetivos y metas claras y con estándares y pautas de evaluación más claros aún. Metas y objetivos deben emerger desde un proyecto integral de desarrollo de la empresa. Es decir, una nueva cultura empresarial requiere de directivos o líderes, que en su formación profesional hayan adquirido la competencia de integrar sistemática y dinámicamente actitudes, procedimientos y conocimientos, donde el liderazgo actitudinal es fundamental para el efectivo ejercicio del principio de autoridad. Y ello debe ser así porque “la autoridad de un directivo es importante en el proceso de aplicación de la filosofía empresarial, puesto que es ahí donde debe demostrar que la eficacia de sus decisiones no nace del lugar administrativo que ocupa en la organización, sino del reconocimiento personal que provoca”.

Por tanto, el objetivo es poder tener en la empresa a líderes directivos (con autoridad y que se mueven en la lógica de la responsabilidad) y no coactivos (autoritario y se mueven la lógica de la obediencia y la mera administración).

Queremos ahora, presentar algunos principios de acción para el efectivo ejercicio de un liderazgo empresarial, no autoritario, inclusivo, participativo y que se configura desde la lógica de la responsabilidad.

1. Principio de gradualidad: todo proceso empresarial en la medida en que está configurado por personas, es gradual, requiere te tiempos de desarrollo y de madurez. Por tanto, un líder responsable y no autoritario, diseña y conduce procesos. Asigna responsabilidades en función de los tiempos de maduración de dichos procesos. La empresa no se forja desde principios abstractos que se pretenden implantar de un día para otro.

2. Principio de pluralidad: las empresas funcionan con recursos humanos diversos, y muchas veces muy diversos. Un liderazgo responsable e inclusivo y no autoritario, establece las estrategias de articulación sistemática y dinámica de lo diverso en función de objetivos comunes. Se trata por tanto, de potenciar las múltiples capacidades con el objetivo de realizar fines compartidos.

3. Principio de complementariedad: ver mejor es otro objetivo relevante para la configuración de un nuevo liderazgo empresarial. Ello implica integrar múltiples miradas, múltiples perspectivas y dimensiones respecto de un mismo fenómeno, a saber, la gestión empresarial. Pues dichas miradas y perspectivas no se excluyen mutuamente, al contrario, se complementan.

4. Principio de integralidad: la empresa debe ser un espacio abierto para el desempeño de profesionales responsables, creativos, emprendedores e inventivos. Directivos y profesionales no son estructuras mecánicas que cumplen burocráticamente los roles y funciones establecidos administrativamente. Cada cual aporta a la empresa desde la integralidad de su condición personal. Por tanto, la empresa debe procurar que esa integralidad se exprese. Pues ello también favorece y beneficia al desarrollo y sustentabilidad de la empresa.

5. Principio de solidaridad: esto implica el deber de favorecer el trabajo colaborativo y cooperativo, es decir, se trata de cultivar la capacidad, de cada miembro, de solidarizarse y comprometerse con el proyecto de empresa y con quienes lo ejecutan. O de otro modo, se trata de poner las propias capacidades al servicio de la comunidad.

Todos estos son principios actitudinales que debieran estar arraigados en la formación personal y profesional de todo directivo o líder empresarial.
Ahora bien, esto también es un desafío de futuro para la tarea formativa que realizan las Facultades y Escuelas de Ciencias Económicas y Empresariales.

Por último, queremos subrayar que estas reflexiones junto con nuestras reflexiones anterioriores y que hemos compartido con ustedes nos permiten ir precisando qué estamos entiendo por nueva cultura empresarial. Y que duda cabe de que la reconceptualización de lo que debiera ser la autoridad de directivos y líderes empresariales es un pilar fundamental para la reconfiguración de dicha cultura.

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8 señales que indican la necesidad de un consultor empresarial

“Cuando llegamos la empresa, se encontraba tremendamente endeudada, las ventas no eran tan malas; pero los márgenes de ganancia eran muy bajos y los costos fijos estaban fuera de control. Lo que generaba más estrés era administrar el flujo de caja. Todas las semanas había que elegir entre pagar a los proveedores o pagar a los bancos. La quincena que había planilla, no se podía pagar a los bancos ni a los proveedores. El proceso para revertir el problema tardó casi doce meses. Empezamos realizando un diagnóstico profundo, luego vino la etapa de tomar decisiones. Hubo que tomar decisiones firmes, dar pasos con mucha cautela y trabajo muy fuerte.”

Esto fue hace cinco años. Es uno de nuestros clientes más recientes y uno de los mejores ejemplos de tenacidad, fuerza de carácter y disciplina.

Un consultor experimentado puede hacer grandes cosas por tu empresa.

Los consultores tienen enormes ventajas y fortalezas, por eso son contratados por empresas, de todo tamaño. Las compañías más grandes del mundo, siempre tienen un staff de consultores externos que los apoyan. La mayor ventaja del consultor es poder ver desde afuera lo que sucede en la empresa, esa posibilidad de tener una visión objetiva, más la experiencia acumulada en otras compañías, le permite ver cosas que las personas que están dentro no ven.

Con años de experiencia profesional en temas de estrategia gerencial.
nuestra experiencia nos dice que la inversión que hace una compañía en una consultoría calificada y bien enfocada, se paga muchas veces y se recupera en un plazo muy corto. La inversión se paga porque al resolver problemas, aumentan la capacidad de las empresas para mejorar sus ganancias o evitar situaciones de crisis.

Sobre esta opción de contratar consultores externos, planteamos estas
preguntas:

• ¿Por qué las grandes compañías multinacionales contratan consultores, a veces pagando honorarios bastante elevados, cuando ya cuentan en sus planillas con expertos, algunos incluso quizás más calificados que el mismo consultor contratado?

• ¿Por qué hay que contratar consultores?

• ¿Para qué pagarles más de lo que se les paga a los empleados?

• ¿Por qué algunas empresas contratan a esos mismos consultores una y otra vez?

• ¿Por qué grandes compañías tienen en tan alta estima los servicios que reciben de sus consultores?

Te mencionaré ahora algunas de las razones que responden las preguntas anteriores y que hacen que un empresario decida contratar un consultor en sus negocios.

Las cuatro primeras razones han sido los servicios estrella como consultores, en todo este tiempo; también se mencionan otras no menos
importantes:

1. La necesidad de diagnosticar problemas y hallar soluciones

Una de las principales habilidades de un buen consultor es su capacidad en el diagnóstico de problemas y planteo de soluciones prácticas.

Las empresas enfrentan todo tipo de situaciones, problemas o crisis que la colocan en posición de desventaja frente a la competencia, afectan la capacidad financiera y bajan los márgenes de ganancias.

Encontrar donde está el problema, es el primer paso para resolver un problema. Un consultor experimentado tiene la capacidad y la objetividad para diagnosticar una situación y sus causas. Recomendar soluciones para resolver esos problemas es el valor agregado, así como la capacidad de mirar las consecuencias de cada alternativa, tanto a mediano como a largo.
Todo esto resulta de gran beneficio para las empresas que contratan a ese consultor.

2. La necesidad de una reestructuración completa

Muchas empresas llegan a situaciones extremas, que requieren soluciones extremas. Puede ser una seria crisis financiera, problemas graves de capital de trabajo, niveles elevadísimos de endeudamiento, altos costos de capital o bajos márgenes de ganancias.

También podría ser la necesidad de llevar la empresa al siguiente nivel de crecimiento para enfrentar la competencia o aprovechar oportunidades en el mercado.

Existen empresas por ejemplo, que han tenido que invertir casi $4 millones de dólares para duplicar su capacidad de producción. lo han hecho por dos
razones:

1) El mercado se estaba expandiendo y el producto de esta empresa estaba en una demanda creciente.

2) El nivel de deuda de la compañía exigía un nivel de ventas más alto para cubrir sus crecientes costos fijos, principalmente el pago de la deuda. El punto de equilibrio financiero había aumentado un x%.

Una reestructuración completa incluye generalmente un proceso de reingeniería financiera profundo, no es solo un tema gerencial y operativo.

Como especialistas hemos participado en estos procesos muchas veces. Hemos visto levantarse, literalmente, de las cenizas a muchas empresas que estaban a punto de quiebra.

Algunos consultores también asumen “temporalmente” la gerencia de una empresa para resolver problemas que requieren más que consejos. Esto sucede porque, por diferentes razones, algunas empresas no pueden implementar las soluciones más dramáticas con su propia gente.

3. La necesidad de capital y financiamiento

Toda empresa necesita dinero.

La necesidad de mejores fuentes de financiamiento es algo corriente en todas las compañías, principalmente aquellas que ven aumentadas sus ventas o que requieren mayores reinversiones en su capacidad instalada.

Buscar fuentes de financiamiento es algo que tanto empresas en crisis como empresas exitosas están necesitando constantemente.

El cero endeudamiento es un mito sobre los negocios, una empresa que desee continuar creciendo y mejorando su capacidad competitiva, debe financiar constantemente sus operaciones.

4. Reglamentaciones gubernamentales e impuestos

Las empresas trabajan en entornos en donde existen reglamentaciones, controles, leyes y obligaciones de todo tipo para poder operar legalmente y a derecho.

Las empresas que no conocen o no cumplen con las reglamentaciones se enfrentan a sanciones, multas y el riesgo de que sus operaciones sean detenidas por el gobierno o por sus instituciones.

Cuando estas empresas operan en diversos países, este asunto es más complejo. Al abrir en un nuevo país, lo más efectivo es contratar consultores externos conocedores y experimentados en esos nuevos mercados que la empresa quiere operar. Esto reduce el riesgo y es mucho rápido y efectivo que enviar gente de la misma empresa a realizar la investigación.
También es mucho más barato.

5. La necesidad de elevar el nivel de eficiencia y competencia

Las ganancias de una empresa pueden aumentar con solo diagnosticar y aumentar la eficiencia operativa del negocio. Esta eficiencia se puede mejorar tanto en el plano financiero, como en la parte operativa o en el área de las ventas.

Hay grandes oportunidades de multiplicar las ganancias, buscando mejoras en los niveles de eficiencia.

Si la competencia es más eficiente que tu propia compañía, puede ofrecer precios mejores, mejor servicio y ganar más quizás con tu mismo nivel de ventas.

La ineficiencia se empieza a manifestar en menores ganancias, costos de operación más elevados, costos fijos altos.

La calidad deficiente, las demoras o la baja productividad son producto de la ineficiencia.

Un consultor experimentado y experto puede colaborar con el empresario, grandemente en esto. Las ganancias son enormes, a veces con pequeños; pero precisos cambios en las áreas de la empresa que tienen capacidad de generar más valor.

6. La necesidad de incrementar sus ventas

Ninguna empresa se puede mantener en el tiempo sin ventas.

Si la compañía es nueva y ha invertido en expansión debe alcanzar el punto de equilibrio operativo y financiero, lo antes posible. Y para generar flujo de caja, debe sobrepasar ese nivel de ventas en tiempo record.

Las ventas reflejan para la empresa, la satisfacción del cliente y su lealtad a la marca y a sus productos. Más ventas son más clientes, o más ventas por cliente.

Cuando una empresa requiere elevar sus ventas en el corto plazo, un consultor especializado puede ser de gran ayuda para una compañía.

7. La necesidad de ideas frescas

Es natural que la gerencia y su equipo de trabajo estén inmersos en el día a día. Los problemas diarios pueden bloquear la capacidad mental de buscar otras soluciones o de abrir espacio para nuevas ideas.

Un consultor con excelentes capacidades para resolver problemas, aunque no conozca a profundidad la empresa, puedo aportar grandes cambios. El no estar inmiscuido en el día a día o la propia ignorancia, le permiten al consultor mirar desde otra perspectiva las circunstancias en que está la empresa.

8. Políticas de la compañía

Hace unos cinco años una compañía mexicana con operaciones en América Central tomó la decisión de fabricar directamente en América Central.
Venían maquilando sus productos en Guatemala, desde donde distribuían sus productos a El Salvador, Costa Rica y Panamá. Querían expandir operaciones a Honduras y Puerto Rico. Tenían que resolver dónde instalar su propia planta de fabricación. Su Gerente General, mexicano de origen, sugería abrir en Costa Rica, donde él vivía con su familia desde hacía más de siete años pero otras personas sugerían las posibilidades de El Salvador, donde se contaba con mano de obra más barata, un parque industrial muy atractivo y excelentes puertos.

¿Qué hicieron? Contrataron un consultor en El Salvador. y otro para analizar la opción de Costa Rica. A cada uno le correspondía valorar las ventajas y desventajas de cada país para esta nueva expansión de la empresa. A final de decidieron por Costa Rica.

Las empresas saben que el aspecto subjetivo puede sesgar la toma de decisiones o el planteamiento de soluciones por parte de la gente que está dentro de la empresa. Lo que beneficia o perjudica a nivel personal, a los miembros de un equipo gerencial, puede tener una enorme influencia a la hora de tomar decisiones.

Esto hace que grandes empresas contraten consultores externos para valorar objetivamente las propuestas que presentan los gerentes de sus empresas o sus mandos medios.

El consultor funciona como un filtro que evalúa objetivamente las diferentes propuestas.

En el caso de la compañía mexicana, su gerente regional prefería Costa Rica, porque ahí había hecho su vida con su familia; pero también porque conocía mejor el país. Al contratar al consultor, la compañía matriz logró filtrar mejor las dos opciones que tenía planteadas.

Se pueden mencionar, varias razones adicionales que llevan a las empresas a contratar consultores externos:

• La necesidad de contratar personal temporal.

• La necesidad de capacitar empleados.

• Todos los temas que tienen que ver con los computadores y el procesamiento de datos.

• Y ahora, cada vez más, todo lo referente a lograr que las compañías tengan presencia en internet. Este mundo cada día es más virtual y, año con año, las ventas que se hacen por medio de Internet son mayores que las ventas fuera de Internet. Esta ya es una realidad. En el 2010 las ventas por Internet fueron mayores que las ventas en el mundo físico.

El último punto anterior es bien interesante. En nuestra propia experiencia como consultores, las cosas han cambiado de manera impresionante con la nueva economía que la internet ha venido creando.
Antes todos nuestros clientes exigían que los visitaramos personalmente la empresa para “vernos”. Utilizaban la frase “la presencia es importante”.
Todavía se atienden clientes de esa manera, pero en el 2011 comenzamos a brindar un servicio de consultoría mixto, los visitamos varias horas al mes y el resto del trabajo se coordina vía internet. ¡Desde cualquier lugar del mundo se puede monitorear a los clientes!.

Señales que indican la necesidad de contratar un consultor

Hay situaciones concretas que surgen en las empresas y que indican la necesidad de contratar un consultor.

Si enfrentas alguna de estas situaciones, es porque necesitas analizar la opción de contratar un consultor:

• Tu empresa no cuenta con un plan de negocios o plan empresario estructurado que sirva de guía para planificar tu futuro.

• No estás satisfecho con las ganancias de tu negocio y tu conocimiento del negocio te dice que hay oportunidades de duplicarlas o triplicarlas.

• La economía global pasa momentos de crisis, las ventas de tu negocio están estancadas, los costos fijos siguen aumentando y los márgenes son cada vez menores.

• Hay una escasez crónica en el flujo de caja que se manifiesta en un estrés constante para elegir entre el pago de las planillas, las cuentas de los proveedores y las cuotas de los bancos.

• La empresa debe incrementar su capacidad de producción para enfrentar la competencia o para aprovechar oportunidades que ofrece el mercado.

• Bajos niveles de eficiencia en algunos departamentos de la empresa, alta rotación de personal, escasa motivación por parte del personal, empleados con carga excesiva de trabajo, atrasos en las entregas, deficiencias en el servicio.

• La empresa requiere de una inyección de capital, ser capaz de mejorar el capital de trabajo, su flujo de caja, para ingresar a nuevos mercados o para aumentar su capacidad de producción.

• La Gerencia General o la Junta Directiva cuenta con poca información confiable y útil sobre el mercado, sobre la misma compañía y sobre la competencia.

Contratar consultores calificados, pero sobre todo, experimentados puede contribuir a mejorar los niveles de eficiencia general de la empresa, aumentar las ganancias y le ayudan al empresario a llevar sus negocios al siguiente nivel de crecimiento.

• ¿Enfrentas en estos momentos alguna situación o problema que debe resolverse?

• ¿Vienes con ese problema desde hace mucho tiempo al punto de que ha vuelto crónico?

• ¿Deseas ideas frescas para tu negocio y un punto de vista externo que te permita ver oportunidades de mejora y crecimiento?

Quizás es el momento de contratar un buen consultor para tu negocio.

La villa de OrsayViñedos

La Villa de Orsay era un pequeño poblado enclavado en un fértil valle rodeado de pequeñas colinas. Un río caudaloso llevaba prosperidad a cada parcela de campo, alimentando los abrevaderos de los animales y refrescando las famosas vides de la comarca.

El vino del valle de Orsay se alzaba, cada año, con la gran medalla dorada que la comarca otorgaba a aquellos vitivinicultores que se esforzaban por lograr el mejor brebaje. No había dudas de que las aguas del río y el preciado microclima habían logrado el maridaje perfecto para obtener la mejor de las uvas.

Todos los años, e inmediatamente después de la vendimia, daba comienzo una fiesta en la cual cada una de las villas de la comarca demostraba sus habilidades en el manejo de los instrumentos musicales. Así, oboes, violines, platillos, flautas, tambores y guitarras, rompían el silencio del valle, para deleitar a cada uno de los asistentes a los pequeños conciertos, que uno tras otro iba realizando cada banda de la comarca.

Las autoridades del evento establecieron un estricto orden en la presentación de cada una de las bandas. Las primeras en iniciar el concierto serían aquellas que no hubieran obtenido premio alguno en la competencia para alcanzar la medalla de oro en vinos.

De esta manera, y de acuerdo a los últimos registros, la banda de la Villa de Orsay siempre tocaría en último lugar. Se buscaba de esta forma equilibrar, con relativa justicia, que cada cual pudiera demostrar lo mejor de su villa, ya fuera en términos de vinos o de música.

Sin embargo, y a pesar de ser los grandes ganadores de las medallas de oro, el alcalde de la Villa de Orsay y su consejo de asesores, mostraban un alto grado de preocupación porque en los últimos años ni siquiera podían terminar de realizar su concierto. Los pobladores de aldeas vecinas huían rápidamente, al instante que se anunciaba la aparición de la banda en escena.

Los habitantes de la Villa se preguntaban una y otra vez por qué volvían frustrados sus músicos. No comprendían las razones por las cuales ni una sola nota musical fuera capaz de escapar de sus instrumentos. Y así, año tras año, volvían cabizbajos a sus hogares, con una de sus manos vacías de honores.

La preocupación del alcalde se hacía cada año más evidente. De alguna manera intuía que tarde o temprano, tantos años de frustraciones afectarían a la calidad de los vinos de Orsay. Esto seguramente traería innumerables consecuencias negativas para la economía de la villa.

Es así que después de una larga discusión con su grupo de asesores, el alcalde decidió contratar los servicios de un director de orquesta. Su objetivo sería determinar por qué razón la tan querida Banda de la Villa de Orsay retornaba, luego de cada evento, con las manos vacías.

La audición

Tres semanas después de la resolución adoptada, el auditorio del Gran Teatro de la Aldea lucía impecable. Se habían pintado sus paredes descascaradas por el paso del tiempo, podado los cercos de ligustros lindantes con la Iglesia Protestante y adornado la escalera principal con guirnaldas de flores blancas.

Los habitantes de la Villa de Orsay se hallaban reunidos esperando que se abrieran las puertas del Gran Teatro para escuchar el concierto que la Banda ofrecería al nuevo director de orquesta. A la hora indicada, la gran puerta de roble se abrió de par en par, y la multitud ingresó ocupando sus asientos de manera serena, en orden. Mientras, de fondo, se escuchaba cómo algunas notas musicales huían de los instrumentos que estaban siendo afinados.

En un instante todas las miradas se cernieron sobre un hombre de mediana contextura y escasa cabellera de color ceniza. El director de orquesta cruzó la puerta de entrada, y sin hacer comentario alguno eligió su ubicación.

Al terminar el primer tema musical, el auditorio entero aplaudió de pie, mientras las miradas se cruzaban en busca de aquel hombre de cabellera gris. La algarabía hizo que el segundo tema se demorara un poco, y al finalizar se repitió la escena anterior. Los habitantes de la villa estaban más que eufóricos. Sin embargo, aquel extraño hombre se levantó de su asiento y en silencio se retiró del teatro.

Habían pasado tres días desde la audición, y el Alcalde de la villa se mostraba preocupado ya que no había vuelto a tener contacto ni noticias del director de orquesta.

La residencia

El cuarto día amaneció con un cielo cubierto de espesas nubes grises. El viento arrastraba todo lo que se hallaba en su camino. Vientos de cambio se anunciaban en la Villa de Orsay.

El Alcalde llegó temprano a su oficina, y para su sorpresa se hallaba esperándolo el director de orquesta. Sin perder el tiempo y dirigiéndose al Alcalde, le dijo:

– Necesito que todos los músicos vayan a descansar esta noche y la siguiente a la Residencia del Alcalde, y cuando lo hagan, le agradeceré les entregue a cada uno de ellos estos sobres.

La Residencia era el lugar en el cual vivía el Alcalde con su familia.

Contaba con muchas habitaciones. De hecho, se la usaba para dar albergue a los turistas en la época de la vendimia.

Esa noche, y de manera puntual, fue llegando a la Residencia cada uno de los músicos de la banda, preguntándose qué sería lo que harían allí.

Después de cenar, cada uno se fue a su habitación a descansar.

A la medianoche los huéspedes se levantaron, sobresaltados, de sus camas.

Un terrible lamento se escuchó como si viniera desde el ala más antigua de la residencia.

Nuevamente, ocurrió lo mismo a las dos de la madrugada, y a las cuatro.

Los ruidos ensordecedores asustaban a quienes tuviesen la valentía de salir de sus camas.

A la mañana, durante el desayuno, ninguno de los músicos hizo comentario alguno. Sus rostros mostraban las huellas de una noche de poco descanso.

Al finalizar, cada uno retornaría a sus tareas habituales.

A la noche del día siguiente, la cena había sido enriquecedora para cada uno de ellos. La charla fluía alegremente hasta la hora de retirarse a descansar. 

Esa medianoche volvió a repetirse el lamento escuchado el día anterior y ninguno se animó a salir de su cuarto. Pero los ruidos se repitieron a cada hora.

Para la hora del desayuno del día siguiente los rostros de los músicos se encontraban desfigurados. El agotamiento nocturno los había marcado profundamente

La lección

Al terminar el desayuno apareció el director de orquesta quien, luego de darse a conocer, solicitó a todos los músicos que se presentasen a tocar en el auditorio del Gran Teatro de la Aldea. El Alcalde y altas autoridades de la Villa habían sido invitados junto a sus familias.

Una vez ubicado en su posición, cada músico sacó un sobre y, luego de leerlo, comenzaron a tocar sus instrumentos. De esta manera dio comienzo un pequeño e improvisado concierto.

El asombro de cada uno de ellos, incluido el Alcalde, su familia y la demás comitiva, fue enorme. Hubo una pausa y el silencio fue total.

– Continúen, continúen –replicaba a viva voz el director de orquesta. Y los músicos debieron continuar tocando sus instrumentos.

Al cabo de un rato el ruido fue ensordecedor, los sonidos que salían de cada instrumento resultaban ser desagradables para cualquiera. Al finalizar la función, cada uno de los asistentes se fue retirando del Gran Teatro.

Fue entonces que el director de orquesta improvisó una breve reunión en el escenario con los músicos y el Alcalde para explicar lo sucedido durante la noche anterior y de qué manera se relacionaba con el concierto.

En cada sobre había una instrucción precisa para cada uno de los músicos, en la cual se les pedía que tocaran una serie de notas musicales a una determinada hora de la madrugada, y tan sólo por unos pocos minutos.

De esta manera quería mostrarles cómo se sentían los habitantes de las otras comarcas cuando la banda de la Villa de Orsay salía a escena.

Cuando los habitantes de la villa escuchaban a su banda y de manera eufórica aplaudían y vociferaban ¡hurras! a viva voz, lo que estaban haciendo era escuchar sólo aquel instrumento tocado por algún familiar.

De manera que, en realidad, ¡escuchaban una parte del concierto!, y de ningún modo la pieza en su conjunto. Los otros, los vecinos de las otras comarcas, escuchaban la pieza en su totalidad. ¡Y esta sonaba muy mal!

Entonces, lo importante en una orquesta no son los músicos, ni la partitura, ni la acústica del lugar, ni el director de orquesta. En todo caso, lo más importante es la obra en su conjunto, y esto se logra teniendo una visión mucho más amplia que la que pueda dar el primer violinista o el pianista.

La música que brota de un sólo instrumento puede ser exquisitamente maravillosa, pero cuando ese instrumento debe convivir con otro, cuyos acordes o sonidos son diferentes, debe, necesariamente, establecerse una visión totalizadora de lo que se quiere transmitir al espectador que escuchará la obra.

Moraleja

Finalmente, los habitantes de la Villa de Orsay, comprendieron cuáles eran sus debilidades y comenzaron a trabajar en las diferentes maneras de entender cómo se relaciona cada instrumento con el conjunto de la obra. Se habían dado cuenta que el todo es más importante que las partes.

 De esta manera se habían propuesto un objetivo mayúsculo para la próxima fiesta de la vendimia del Valle de Orsay. ¡Alzarse con el premio que se otorgaba a la mejor banda musical.

La cultura de la capacitación, compromiso y resultados

Muchos empresarios se preguntan ¿qué caso tiene gastar en capacitar a mi personal?, al poco tiempo pueden cambiar de trabajo y se pierde el objetivo de que apliquen lo aprendido en mi empresa.

Primero que nada, la capacitación es una inversión, no un gasto; el tiempo que el personal aproveche para aplicar los conocimientos recién adquiridos es ya una ventaja para la empresa que lo capacitó.

Es tan importante mantener al personal y a los mismos emprendedores capacitados, de manera que puedan apoyarse en ello como ventaja competitiva sobre su competencia. No se trata de tomar todos los cursos existentes o contratar especialistas en todas las áreas, sino de definir específicamente las áreas y los temas en que se requiere actualizar, mejorar o implementar.

Quizá no haya sido analizado por quienes creen que la capacitación es un gasto, pero se debe considerar como un importante motivador para los trabajadores puesto que les da la confianza que la empresa se preocupa por ellos, por su desarrollo y no sólo porque hagan bien su trabajo. Esta sensación de apoyo se ve incrementada cuando algunos cursos son impartidos no sólo para mejorar el trabajo actual del empleado sino también para su propio desarrollo personal y futuro ascenso dentro de la misma compañía.

El plan de carrera es básicamente un programa de capacitación a largo plazo para preparar al personal y encomendarle diversos grados de responsabilidad de acuerdo a su desarrollo, generando motivación, fidelidad y reduciendo los niveles de rotación.

Es muy común que uno de los puntos, aunque no el único, que genera una alta rotación de personal entre las empresas es la falta de capacitación, donde los gerentes exigen cada vez más trabajo y eficiencia pero no preparan a sus subordinados para que tengan las herramientas necesarias ante tales circunstancias.

Esto se puede realizar desde preparar al personal para que sepa exactamente lo que va a hacer en su trabajo para evitar errores y confusiones posteriores, siendo el dueño o gerente en las micro, pequeñas y medianas empresas quien realiza dicho proceso, por tanto, él mismo debe estar capacitado para capacitar.

Después de esa introducción se van puliendo los detalles de organización, administración, manejo de tiempo, comunicación, etc. Que pudieran ser necesarios para un mejor desempeño, para después poder establecer las necesidades personales y profesionales estableciendo un plan de carrera que beneficia a ambas partes.

¿Alguna vez ha llamado a alguna empresa, donde al contestar el teléfono pareciera como si el interlocutor estuviera de malas o como si usted hubiera marcado a casa de un desconocido?, ¿contratar a una telefonista con experiencia sería la solución o es mejor capacitar a quien se tiene en el puesto para dar un toque profesional?

La capacitación no es la varita mágica que solucionará todos sus problemas pero puede ayudar en la medida en que los conceptos sean aplicados, ejecutados y evaluados, así como el grado de motivación que el personal tenga con respecto a ser capacitado, conociendo los beneficios que puede obtener de ello.

Si los cursos que usted y/o su personal no se aplican en la empresa es imposible saber si mejorarán el aspecto que se buscaba, siendo importante el predicar con el ejemplo pues si se toman cursos de manejo del tiempo, por ejemplo, y el empresario no lo aplica pues su personal en un alto porcentaje tampoco lo hará.

Constantemente investigue entre su personal ¿qué requieren para mejorar su desempeño? Y establezca un programa de trabajo en base a las necesidades de capacitación detectadas y las mencionadas por ellos. También averigüe ¿qué tan importante es para ellos recibir capacitación? Así sabrá a quienes les interesa buscar un desarrollo y quienes están ahí sólo por ganar dinero.

Mucha de la capacitación pudiera parecer especializada pero también existen las necesidades básicas en cuanto al puesto y trabajo en sí mismo, cómo organizarlo, dónde dirigirse, cómo ser más eficientes o cómo mejorar la comunicación, recordemos que muchos aspectos básicos del trabajo pueden no estar bien definidos o poco claros por lo que hay que capacitar en esa área hasta que no quede una sola duda.

Si las dudas provienen de los puestos de mando o se quiere buscar la forma de mejorar ciertos aspectos es igual de importante tener un plan de cursos, mantenerse al día en publicaciones y analizar e implementar los conceptos aprendidos en la medida de las necesidades de la empresa.

Capacitar no es un lujo, es una necesidad y una herramienta de ventaja competitiva, además de que nunca está de más aprender un poco sobre como comunicarnos eficientemente o cómo manejar mejor nuestro tiempo o cómo delegar; pudiendo citar un sinnúmero de propuestas para que las ponga en su agenda desde hoy.

La capacitación es desarrollo e implica la obtención de herramientas que pueden utilizarse para mejorar el rendimiento de una empresa y, por lógica, de sus empleados; es para la mente lo mismo que el entrenamiento físico para los atletas. Así que hay que entrenar y capacitarse para llegar a nuestra meta.